jueves, 8 de mayo de 2008

INTRODUCCIÓN

-----> SAINT SEIYA (manga creado por Masami Kurumanda)
Todo empieza de la forma más "heroica" que se os ocurra. En una especie de coliseo, dos contrincantes luchan entre los gritos de los espectadores, y ante las miradas fijas de dos jovenes, una pelirroja y otra con el cabello verdoso, cuyos rostros estaban cubiertos por unas máscaras. Pero no es una lucha cualquiera... uno parece más fuerte que el otro, sin embargo, aquel que parece más endeble es el que gana, porque, miren ustedes, es el que tiene más cosmos (y nos preguntamos, que será eso del cosmos... nosotros solo hemos visto a un criajo que le ha hecho la cirujia estetica orejeril a un grandullón con un peinado a lo mohicano...??)... y entonces, aparece un hombre (o eso imaginamos, porque verlo no lo vemos bien, por no saber no sabemos de que color tiene el pelo...) y le proclama ganador y que por tanto, ha ganado una caja cuadrada que resulta que contiene un regalo sorpresa, una armadura de bronce (que como se verá resulta que es blanca, pero bueno). aqui que el chaval se pone dar saltos de alegría. El señor (sigamos suponiendo que es un hombre... ) le cuenta que tiene que utilizar esa armadura unicamente para la protección de Athena (Athena... una diosa griega... entonces, estamos en Grecia y ese chico acaba de ser nombrado como guerrero de esa diosa). Pero resulta que el muchacho, que por cierto se llama Seiya se va de allí... aunque primero la chica del pelo verde que le reclama que ha habido tongo y que su recomendado, el grandullón que se quedó sin oreja, debía haber tenido la armadura. aquí que el chico no quiere luchar contra ella por aquello de que como es una mujer, pero la muchacha, ah, se me olvidaba, su nombre es Shaina, sigue en sus trece y le ataca fieramente.. hasta que nuestro eterno, inmortal protagonista, de da tal golpe que su máscara, esa que le cubría la cara, se parte en dos... (si esas máscaras además de "ocultar" que eres una mujer, tb te protegen la cara... arregladas estamos... ¬¬) y el chaval le ve la cara cosa que parece cabrear a Shaina. Mientras, la otra chica, la pelirroja, se lo pasa en grande (igual come palomitas y todo!).
Un poco más tarde, Seiya llega a Japón (jolín que cambio más radical de escenario, no creeis?) (por cierto, se ha llevado la armadura con caja y todo) y allí se reencuentra con viejos enemigos y con que su ¿benefactor? Mitsumasa Kido se ha ido para el otro barrio. Así que tiene que tratar con su nieta, una chavalilla de 13 años que extrañamente dirige la fundación (y el dinero) de su abuelo muerto. resulta que nuestro amigo Seiya se comprometió con el caballero actuamente fiambre a que cuando volviera con una armadura, este le diría donde estaba su hermana Seika...Y ahora la nieta, (que si tiene 13 años yo tengo 5) le dice que ella no sabe nada de todo eso... pero si participa y gana en cierto torneo que está organizando la niña, le ayudará a encontrar a su hermana perdida...
Y para que os cuento todo esto...? La dura vida de un chaval que se cayó de la cuna cuando era pequeño (afición esta última que sigue practicando... lo de caerse de cabeza, digo...) en busca de su hermana mayor... ejems... porque es así como empieza una fantastica y maravillosa historia que nadie se debería perder.
Porque después resulta que no sólo está el torneo de las marras (en el cual, por cierto, que se me había olvidado, el premio... oficial, es una armadura de oro)que además, nunca sabemos quien hubiera ganado. Resulta que la nieta, Saori Kido, es en realidad la Diosa Athena reencarnada en una chica humana (si, ahora resulta que la criaja esta era la diosa de las marras...¬¬) y todos los que han participados en el torneo, con sus armaduras de bronce, son sus caballeros, cada uno con una armadura que evoca a una de las 88 constelaciones del firmamento. Pero hay un problemilla... En el Santuario (sí, ese sitio donde Seiya consiguió, de chiripa, su armadura, que por cierto, se me había olvidado ES la de Pegaso) todos creen o al menos el Patriarca (os acordais del señor que no sabíamos si era señor o señora?) les ha hecho creer que Athena a permanecido allí. Al final, después de luchar con varios caballeros de más graduación que ellos (de plata, aunque no sé sabe como algunos de ellos consiguieron su armadura, ni porque su armadura es de plata...) y de enterarse que hay más armaduras de oro (a ver... ya sabían que la armadura que ellos tenían... bueno, tenían el casco... porque la armadura esta es muy suya y va y viene... pos eso que la que tenían era la Armadura de Oro de Sagitario... chicos ¿no os da que pensar en que hay, no sé... por ejemplo, 11 más?) a lo que yo iba, que me voy por lo que son los cerros de ubeda con una facilidad pasmosa... que estos (por cierto hay muchos más caballeros de bronce, pero resulta que solo cinco-seiya incluido- van a luchar) junto con Saori, se cogen el avión en un plis y se van hacia Athenas a tener una charlita con el Patriarca, a ver que se ha fumado, literalmente, además... con el resultado que parece que el patri este no tiene muchas ganas de hablar (de fumar no sé) y hace que le claven a Saori una flecha en el corazón que tienen 12 horas para sacarle... así que estos cinco muchachos emprenden un camino (de 2000 escaleras) y tienen que luchar contra los 12 caballeros dorados (bueno no todos, porque Mü de Aries les ayuda y Aioros de Sagitario está fiambre... de ahí el extraño comportamiento de su armadura...) para enterarse de que todo viene porque un día, Saga de Géminis se fue a hacer una visita de cortesía a Shaka de Virgo y este le dio a provar unas hierbas que tenía y... (vale, vale... esto está decayendo al Cuerno del León...), pero sí, que todo era cosa de Saga de Géminis, que resultaba que algo (no se sabe que, pero se especula que el dios Ares) lo había poseido, incrementando su parte malvada. Cuando le hacen el exorcismo de rigor, (o más bien se lo hace él a ellos, porque que paneo, madre...) el chico resulta que es un cacho pan y se suicida en brazos de su adorada diosa (y aprovecha para darle un abracito así destrangis, tb...)

INICIO

Durante la Era Mitológica, la diosa griega de la Sabiduría, Athena, protectora de la Tierra, encargó a los habitantes del continente de Lemuria que construyeran 88 armaduras, y no armaduras cualquiera, sino unas armaduras con poder propio que representasen a las 88 constelaciones del firmamento. Doce de estas armaduras serían especiales, las más poderosas de todas, las Armaduras de Oro...
Las Armaduras de los Doce Signos del Zodiaco. Ella misma eligió a los jóvenes guerreros que las portarían. Su misión, como Caballeros de Athena, sería proteger no sólo a su diosa, sino, también a los habitantes de la Tierra.
Se dice que un sólo puñetazo de esos valientes guerreros podría romper el Cielo y que sus patadas abrían la tierra... Y, dice la leyenda, que, desde entonces, cada vez que la Tierra ha estado en peligro mortal, Athena baja de los cielos, reencarnándose en una joven mortal, pero antes que ella, las armaduras cobran vida, para recibir a los Caballeros que las vestirán...

Aioros de Sagitario

Aioros de Sagitario
Sacred Saga